¿Por qué te sientes bloqueado? 5 ideas transformadoras del libro “How to Do the Work” de Nicole LePera
Leí este libro cuando salió, después de seguir a Nicole en Instagram, y subrayé tantos pasajes que lo recomiendo de verdad. Aquí comparto algunas de las ideas que me llevé.
La sensación universal de estar “bloqueado”
Es una sensación que casi todo el mundo conoce: repetir los mismos patrones de autosabotaje, querer cambiar y volver al punto de partida, sentirse perdido y desconectado. En sus años como psicóloga clínica, la Dra. Nicole LePera observó que “bloqueado” era la palabra que sus clientes usaban con más frecuencia. Pero también era una verdad que ella conocía íntimamente. A pesar de tener una consulta exitosa y una relación amorosa, se sentía vacía. Su “noche oscura del alma” llegó una mañana, sentada frente a un bol de avena, llorando sin poder parar e incapaz de ignorar la profunda insatisfacción que sentía con su vida.
Esa crisis personal inició un camino de descubrimiento. Afectada por problemas físicos intensos como niebla mental, problemas digestivos persistentes e incluso desmayos, la Dra. LePera comprendió que la psicología tradicional estaba dejando fuera una pieza esencial. En su libro revolucionario, How to Do the Work, presenta la Psicología Holística, un enfoque que conecta mente, cuerpo y alma para ir a la raíz de por qué nos sentimos así. Este artículo resume cinco de las verdades más importantes de su trabajo y ofrece una nueva manera de comprender tus patrones y empezar a sanar.
La sanación es un proceso consciente que puede vivirse cada día a través de cambios en nuestros hábitos y patrones.
1. El trauma no es solo lo que te pasó, también es cómo te desconectaste de ti
Solemos pensar en el trauma como un evento catastrófico, algo que puntuaría alto en la escala de Experiencias Adversas en la Infancia. La Dra. LePera amplía esta definición. Incluye los grandes traumas, pero también experiencias más sutiles y persistentes: no haber sido visto, escuchado o autorizado a ser tu yo auténtico durante la infancia.
La herida central de esta definición más amplia es la ruptura de la conexión con nuestro Ser auténtico. Para recibir amor y asegurar nuestra supervivencia, aprendemos a traicionar quienes somos.
El trauma aparece cuando nos traicionamos de forma repetida para recibir amor, cuando fuimos tratados de maneras que nos hicieron sentir indignos o inaceptables y perdimos la conexión con nuestro yo auténtico. El trauma crea la creencia fundamental de que debemos traicionarnos para sobrevivir.
Esto puede suceder en momentos silenciosos, aparentemente inofensivos. Imagina a un niño contando que sus amigos no quisieron sentarse con él en el comedor. Un padre bienintencionado podría decir: “No es para tanto”. En ese momento, el niño, que siente un dolor real, aprende que su percepción de la realidad y sus emociones no son fiables. Esta idea es crucial porque valida el bloqueo profundo de muchas personas que quizá no vivieron un gran evento catastrófico, pero que sí cargan heridas de desconexión.
2. Vives en piloto automático, y tu cuerpo lucha para mantenerte ahí
Si alguna vez te has preguntado por qué cuesta tanto romper un mal hábito, esta idea ofrece una respuesta muy clara. Según investigaciones citadas en el libro, funcionamos en un estado consciente e intencional solo alrededor del 5% del día. El otro 95% está dirigido por el piloto automático subconsciente, un programa de pensamientos y conductas condicionadas que aprendimos en la infancia.
Lo que hace aún más difícil cambiar es el “impulso homeostático”. Es la poderosa tendencia evolutiva del cuerpo y la mente hacia lo familiar. Tu subconsciente ama la zona de confort porque es predecible y por eso se siente segura, incluso cuando ese estado familiar es doloroso o ansioso. Cuando intentas elegir algo nuevo, tu cuerpo lo percibe como una amenaza. Aparecen resistencia mental, pensamientos repetitivos como “esto es demasiado difícil”, y molestias físicas como agitación o agotamiento. No es un fracaso personal. Es una respuesta fisiológica predecible diseñada para sobrevivir.
3. Tu cuerpo puede volverse adicto a emociones estresantes
Esta es una de las ideas más contraintuitivas y poderosas del libro. La Dra. LePera explica que el cuerpo puede volverse físicamente adicto a la descarga hormonal de ciertas emociones. Si nuestra infancia estuvo marcada por caos, ansiedad o ira, el cuerpo se acostumbró a hormonas como el cortisol y la adrenalina. De adultos, el subconsciente busca o crea situaciones que replican esos estados bioquímicos familiares.
Aunque una emoción nos estrese o entristezca, a menudo se siente familiar y segura porque ofrece el mismo tipo de descarga que vivimos de niños.
Esto explica muchas conductas de autosabotaje. Por eso podemos buscar una pelea cuando una relación está tranquila, sentirnos atraídos por parejas impredecibles o experimentar una carga casi placentera al consumir noticias indignantes. El comportamiento deja de verse como un defecto de carácter y se entiende como el cuerpo buscando un estado familiar, aunque sea dañino. No estamos atrapados solo en patrones mentales. Nuestra fisiología también trabaja para mantenernos allí.
4. Tu “personalidad” puede ser una historia del ego que protege a un niño interior herido
Según la Dra. LePera, todos tenemos un “niño interior”, una parte de la psique que carga necesidades no satisfechas y heridas emocionales del pasado. Quien protege a ese niño vulnerable es el ego. El ego no es solo arrogancia. Es un gran narrador que crea historias y creencias centrales para mantenernos a salvo. La Dra. LePera comparte su propia historia del ego, nacida de experiencias de infancia, cuya creencia central era: “No se me tiene en cuenta”. Esa historia filtraba su realidad adulta y le provocaba una reacción desproporcionadamente intensa, lo que ella describe como una “ira ciega”, ante algo tan simple como que su pareja dejara platos sucios en el fregadero.
Muchas de nuestras reacciones adultas intensas son, en realidad, heridas del niño interior activadas. No reaccionamos al presente, sino a un dolor del pasado.
La realidad es que muchos vivimos atrapados en ese estado infantil. Somos analfabetos emocionales porque somos niños pequeños en cuerpos adultos.
Trabajar con el niño interior es un proceso profundo y emocional. Requiere crear un espacio seguro para observar el dolor que aparece sin juicio. Aquí el apoyo de un profesional formado puede ser esencial para recorrer este camino de forma segura y productiva.
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5. Sanar de verdad significa convertirte en el padre o la madre que necesitabas
Si nuestras reacciones adultas están impulsadas por un niño interior herido protegido por una historia del ego, ¿cómo rompemos el ciclo? La respuesta de la Dra. LePera es profunda: debemos ofrecerle a ese niño la seguridad que nunca recibió. Este es el trabajo de “reparenting”, el proceso consciente de darte a ti mismo lo que no recibiste de niño. La responsabilidad de sanar deja de estar fuera y se convierte en una práctica diaria. La Dra. LePera describe cuatro pilares:
- Regulación emocional: aprender a observar, identificar y atravesar tus emociones sin quedar arrastrado por ellas.
- Disciplina amorosa: reconstruir la confianza en ti mismo cumpliendo pequeñas promesas constantes. No se trata de castigo, sino de demostrarte que eres fiable.
- Autocuidado: ir más allá de ideas superficiales para identificar y atender tus necesidades físicas y emocionales reales.
- Asombro infantil: reconectar con las partes de ti que fueron reprimidas: juego, alegría, espontaneidad y creatividad.
Este concepto cambia por completo la idea de sanación. No es una solución única que ocurre en la consulta de un terapeuta, sino un acto diario y consciente de presentarte para ti con la compasión, validación y apoyo que siempre mereciste.
Tu sanación es un regalo para el mundo
El camino que va desde comprender nuestros patrones inconscientes hasta reparentarnos de forma consciente es transformador. Nos lleva de sentirnos víctimas del pasado a convertirnos en creadores conscientes de nuestro futuro. Este trabajo interior no es egoísta. Todo el movimiento #SelfHealers de la Dra. LePera nació de su decisión de compartir su propio proceso de sanación con el mundo. Ella insiste en que, al aprender a regular nuestro sistema nervioso, generamos un efecto expansivo. A través de la corregulación, nuestra presencia calmada y centrada impacta positivamente el sistema nervioso de quienes nos rodean.
Tu sanación no es solo para ti. Es un regalo para tu familia, tu comunidad y el mundo.
Cuando te sanas, también sanas el mundo que te rodea.
¿Qué pequeña promesa puedes hacerle hoy a tu niño interior?